¿Quiénes somos?

Somos una institución sin fines de lucro, que trabajamos con niños de escasos recursos con el firme propósito de mejorar sus vidas de manera integral, mediante programas focalizados para ello.

¿Qué hacemos?

Laboramos bajo distintos programas mediante los cuales incidimos en las diferentes áreas de la vida de nuestros niños. Brindándoles una educación global.

MISIÓN

Educar sistemáticamente y programáticamente a nuestra población de enfoque, capacitándolos y apoyándolos para una inserción social efectiva.

VISIÓN

Ser una institución que fomente principios de vida en la generación de una nación, a través de la formación Integral de niños/as y adolescentes y sus familias.

VALORES

  1. Amor
  2. Agradecimiento
  3. Respeto
  4. Solidaridad
  5. Igualdad
  6. Humildad
  7. Perseverancia
  8. Emprendedurismo

RESEÑA HISTÓRICA

La Fundación Pedro Martínez fue creada en el año 1998 y ha estado
trabajando en la República Dominicana y Estados Unidos por más de
quince años, la generosidad y sensibilidad  de Pedro siempre han sido
parte de su persona y fue siempre un compromiso personal el brindar
apoyo y asistencia a programas educativos en el área de Nueva Inglaterra
que estuvieran impactando la vida de los niños, especialmente los
niños latinos.

Durante los primeros años la fundación concedió
apoyos y subvenciones a diferentes organizaciones en el estado de
Massachusetts. En República Dominicana sirvió como instrumento
paulatino en situaciones de catástrofes naturales cuando en los años 2004
y 2007 hubo dos tormentas que causaron estragos en la isla, la
fundación en ese entonces envió contenedores con comida, ropa y
suministros básicos al área de Monte Cristi y Manoguayabo.

En 1998, Pedro empezó la compra de parcelas mientras visualizaba el
proyecto comunitario que quería lanzar en su natal San Miguel de
Manoguayabo.

En el año 2002, Pedro donó la tierra al gobierno dominicano
quien para la posterior construcción de la escuelita básica San Miguel en
conjunto con el gobierno Japonés en el año 2007.

La fundación inició sus operaciones de manera sistemática en República Dominicana
cuando informalmente comenzó su programa insignia conocido como Hay
Poder en Aprender, el cual se convirtió en el oasis diario de
cientos de niños, niñas y adolescentes en la comunidad de San Miguel, quienes
ansiaban recibir diariamente tres horas de amor,  recreación,
reforzamiento académico, bellas artes y diversión.

Hay poder en Aprender es nuestro programa de apoyo extra curricular basado en la teoría

de inteligencias múltiples, resolución de conflictos y formación integral. Inició
en la escuelita básica de San Miguel de Manoguayabo, durante tres horas en
la tarde los niños asistían a las aulas de la escuelita así como a la
finca de la familia Martinez, dos años después la fundación aunó
esfuerzo con la MLB, la USAID y la Alianza Dominicana  para el
Desarrollo, para el lanzamiento oficial del programa HAPA.

En el primer año recibimos 375 niños e invadimos la comunidad con un sentido de
esperanza y expectativa, nos mudamos a una nueva locación que también
era parte de las tierras adquiridas por los Martínez e iniciamos el
proceso de reconstrucción y renovación de lo que hoy es el centro de
operación y atracción de la comunidad infantil de Manoguayabo, allí
celebramos desde campamentos de verano, excursiones, cursos de arte
culinarios, operativos médicos, entregas de juguetes, presentaciones
musicales, celebraciones….. Todo con el propósito de educar y ofrecer
oportunidades a una niñez llena de talentos pero carente de soporte.

Nuestro centro comunitario opera en una modalidad de politécnico y
cuenta con una guardería y espacios educativos y recreativos para el
desarrollo de los niños, tenemos una cancha compartida de volleyball y
baloncesto, un laboratorio de cómputo, nueve aulas, un parque temático
y un salón multifuncional.

En nuestro currículum impartimos programas de valores, reforzamiento
académico, manualidades, deportes y actividades especiales como día de las madres,
día de los padres, navidad, día de reyes, campamentos y escuela de padres.

Por diez años Hay Poder en Aprender, se ha convertido en una
incubadora de talento y desarrollo, en ese lugar feliz de diversión y
recreación, en la mano amiga para niños que a temprana edad han
experimentado dificultad, en ese bálsamo para aquellos que han sido
heridos (Incluyendo nuestros padres) y con un alto sentido de
pertenencia, pues servimos de soporte al núcleo familiar a través de
la escuela de padres, visitas a los hogares, apoyo íntegro y material y terapias
familiares.

Contamos con un personal conformado por dos direcciones, un
departamento de coordinación de programas, un departamento de psicología, un
promedio de quince maestros, veinticinco voluntarios, personal administrativo,
conserjes y encargados de planta.

Servimos a una población del municipio Santo Domingo Oeste, Manoguayabo y Zonas aledañas,

compuesta por niños y adolescentes con edades oscilantes entre seis a diecisiete años de edad y

con una lista de espera que va cada día en aumento.

La formación integral que damos a nuestros niños crea en ellos un
sentido de identidad, esperanza y empoderamiento.
La mayoría de nuestros niños provienen de hogares y comunidades social
y económicamente vulnerables, nuestro centro comunitario viene
representando ese hermano o hermana mayor y ese apoyo que
muchos de ellos buscan tener, nuestra misión es mejorar las vidas de las familias,
niñez y juventud dominicana en riesgo a través de una formación integral, educación, artes y apoyo en general.

Nuestra visión es expandirnos a otras partes de la isla y abrir centros en
otras comunidades donde los habitantes locales sean empoderados con la
realidad de que hay poder en aprender y que el conocimiento es poder,
por eso uno de nuestros mayores logros es saber que los jóvenes que
tenemos la oportunidad de enseñar se están convirtiendo en ciudadanos
modelos y miembros de su comunidad y se dirigen hacia un mejor porvenir,
muchos de nuestros egresados han podido encontrar empleo y aportar a sus
hogares, asumiendo una actitud de responsabilidad, mostrando gratitud,
solidaridad y manteniéndose conectados a nuestro centro comunitario, a
muchos de ellos los hemos ayudado y becado en su colegiatura y estudios
universitarios como parte de nuestro programa de apoyos a egresados,
dentro de nuestras metas buscamos promover y aumentar el acceso a
oportunidades y proporcionar las herramientas necesaria para desarrollar
los talentos de niños en riesgo y pobreza extrema.