RESEÑA HISTÓRICA

La Fundación Pedro Martínez fue creada en el año 1998 y ha estado trabajando en la República Dominicana y Estados Unidos por más de quince años, la generosidad y sensibilidad  de Pedro siempre han sido parte de su persona y fue siempre un compromiso personal el brindar apoyo y asistencia a programas educativos en el área de Nueva Inglaterra que estuvieran impactando la vida de los niños, especialmente los niños latinos.

Durante los primeros años la fundación concedió apoyos y subvenciones a diferentes organizaciones en el estado de Massachusetts. En República Dominicana sirvió como instrumento paulatino en situaciones de catástrofes naturales cuando en los años 2004 y 2007 hubo dos tormentas que causaron estragos en la isla, la fundación en ese entonces envió contenedores con comida, ropa y suministros básicos al área de Monte Cristi y Manoguayabo.

En 1998, Pedro empezó la compra de parcelas mientras visualizaba el proyecto comunitario que quería lanzar en su natal San Miguel de Manoguayabo. En el año 2002, Pedro donó la tierra al gobierno dominicano quien para la posterior construcción de la escuelita básica San Miguel en conjunto con el gobierno Japonés en el año 2007.

La fundación inició sus operaciones de manera sistemática en República Dominicana cuando informalmente comenzó su programa insignia conocido como Hay Poder en Aprender, el cual se convirtió en el oasis diario de
cientos de niños, niñas y adolescentes en la comunidad de San Miguel, quienes ansiaban recibir diariamente tres horas de amor,  recreación, reforzamiento académico, bellas artes y diversión.

Hay poder en Aprender es nuestro programa de apoyo extra curricular basado en la teoría de inteligencias múltiples, resolución de conflictos y formación integral. Inició en la escuelita básica de San Miguel de Manoguayabo, durante tres horas en la tarde los niños asistían a las aulas de la escuelita así como a la inca de la familia Martinez, dos años después la fundación aunó esfuerzo con la MLB, la USAID y la Alianza Dominicana  para el Desarrollo, para el lanzamiento oficial del programa HAPA.

En el primer año recibimos 375 niños e invadimos la comunidad con un sentido de esperanza y expectativa, nos mudamos a una nueva locación que también era parte de las tierras adquiridas por los Martínez e iniciamos el
proceso de reconstrucción y renovación de lo que hoy es el centro de operación y atracción de la comunidad infantil de Manoguayabo, allí celebramos desde campamentos de verano, excursiones, cursos de arte culinarios, operativos médicos, entregas de juguetes, presentaciones musicales, celebraciones….. Todo con el propósito de educar y ofrecer oportunidades a una niñez llena de talentos pero carente de soporte.

Nuestro centro comunitario opera en una modalidad de politécnico y cuenta con una guardería y espacios educativos y recreativos para el desarrollo de los niños, tenemos una cancha compartida de volleyball y baloncesto, un laboratorio de cómputo, nueve aulas, un parque temático y un salón multifuncional.

En nuestro currículum impartimos programas de valores, reforzamiento académico, manualidades, deportes y actividades especiales como día de las madres,día de los padres, navidad, día de reyes, campamentos y escuela de padres.

Por diez años Hay Poder en Aprender, se ha convertido en una incubadora de talento y desarrollo, en ese lugar feliz de diversión y recreación, en la mano amiga para niños que a temprana edad han experimentado dificultad, en ese bálsamo para aquellos que han sido heridos (Incluyendo nuestros padres) y con un alto sentido de pertenencia, pues servimos de soporte al núcleo familiar a través de la escuela de padres, visitas a los hogares, apoyo íntegro y material y terapias familiares.

Contamos con un personal conformado por dos direcciones, un departamento de coordinación de programas, un departamento de psicología, un promedio de quince maestros, veinticinco voluntarios, personal administrativo,
conserjes y encargados de planta.

Servimos a una población del municipio Santo Domingo Oeste, Manoguayabo y Zonas aledañas, compuesta por niños y adolescentes con edades oscilantes entre seis a diecisiete años de edad y con una lista de espera que va cada día en aumento.

La formación integral que damos a nuestros niños crea en ellos un sentido de identidad, esperanza y empoderamiento. La mayoría de nuestros niños provienen de hogares y comunidades social y económicamente vulnerables, nuestro centro comunitario viene representando ese hermano o hermana mayor y ese apoyo que muchos de ellos buscan tener, nuestra misión es mejorar las vidas de las familias, niñez y juventud dominicana en riesgo a través de una formación integral, educación, artes y apoyo en general.

Nuestra visión es expandirnos a otras partes de la isla y abrir centros en otras comunidades donde los habitantes locales sean empoderados con la realidad de que hay poder en aprender y que el conocimiento es poder, por eso uno de nuestros mayores logros es saber que los jóvenes que tenemos la oportunidad de enseñar se están convirtiendo en ciudadanos modelos y miembros de su comunidad y se dirigen hacia un mejor porvenir, muchos de nuestros egresados han podido encontrar empleo y aportar a sus hogares, asumiendo una actitud de responsabilidad, mostrando gratitud, solidaridad y manteniéndose conectados a nuestro centro comunitario, a
muchos de ellos los hemos ayudado y becado en su colegiatura y estudios universitarios como parte de nuestro programa de apoyos a egresados, dentro de nuestras metas buscamos promover y aumentar el acceso a oportunidades y proporcionar las herramientas necesaria para desarrollar los talentos de niños en riesgo y pobreza extrema.